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Miércoles, 29 Abril 2020 01:04

Hiperrealismo mágico, un estilo posible y existente. Destacado

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Luego de una entrevista que me hiciera el maestro Bruno Sommer de El Ciudadano, mucha gente se me ha acercado (digitalmente hablando) a preguntarme en qué consiste este "género" del "hiperrealismo mágico" que se menciona en dicha entrevista. Aquí quiero entregar algunos elementos para la reflexión, y tal vez aportar algo al diálogo sobre el quehacer literario actual.

Antes que nada, habría que decir que no se trata de un "género". Así como el propio realismo mágico se considera una corriente o un "movimiento", el hiperrealismo mágico mal podria ser catalogado de género. En un repaso rápido sabemos que en la literatura hay géneros y subgéneros (géneros narrativo, lírico y dramático, con sub géneros como la novela, la fábula, la épica, la epopeya, etc.). Los estilos o corrientes no están a ese nivel de las clasificaciones.

Pero tampoco habria que catalogar a este "hiperrealismo mágico" como una "corriente" y menos de un "movimiento". Aún cuando es probable que haya mucha gente utilizándolo, para que sea una corriente se tendría que haber al menos identificado como tal, según los analistas y críticos, vale decir, la identificación de un tiempo o época determinada en el que se expresa, las características estilisticas, la identificación de temas comunes y metodologías similares de creación, entre otras variables. Todo eso existe en el "hiperrealismo mágico" de la actualidad, pero no se ha definido como una corriente formal y reconocida.

Lo anterior se debe principalmente a la suerte de valoración peyorativa que hacen los actores literarios formales a espacios de publicación como las redes sociales y al desprecio hacia quienes aparecen en esas dimensiones, entrando en el terreno que les es propio: la creación literaria. A mi me llamaba mucho la atención ver publicaciones de Raúl Zurita o de Carmen Berenguer en facebook, pasando completamente desapercibidas, o bien relevadas solo por el hecho de ser "ellos" los que las postean, operando lo que se conoce como "argumentum ad verecundiam", o sea, el texto tiene valor por la persona que lo suscribe. Evidentemente, el mundo de las redes sociales y los espacios digitales es muy distinto al de la literatura tradicional. Estos "proceres" se enfrentan con una muralla de formato y estilo, donde no tienen o tienen muy poco que hacer. Evidentemente debe hacer excepciones de escritores que lograron adentrarse en estos ámbitos. Es llamativo que, con la pandemia, hay muchos artistas, sobre todo músicos, que han debido valorar estas instancias a fuerza de cuarentenas y aislamiento.

En mi caso, por mi condición de "hacker", cómo se me ha identificado muchas veces, y yo mismo me he presentado como tal en algunos momentos, no tanto por mis destrezas técnicas, sino principalmente por la mirada que he tenido del ciberespacio y la red mundial de Internet, cual es la alta valoración como medio de conexión de una "mente global" que crece lentamente a nivel planetario, no he tenido otra opción que valorar desde el inicio estos espacios de relaciones intersubjetivas, y así como lo he tomado en serio para luchar por el software libre y el derecho a la libre circulación de saberes y técnicas o lo que hemos llamado el "modo de producción copyleft", también lo he hecho como espacio de creación y expresión literaria. Y ya no solo como medio para difundir el arte y la literartura creados en diferentes dimensiones, utilizando Internet como medio de difusión, sino además, para crear el arte y la literatura en y desde los mismos espacios digitales. Y aquí entra el hiperrealismo mágico.

¿Porqué se debe identificar como una corriente?. Principalmente, porque ocurre en un tiempo específico. Surge con la aparición de las mismas redes sociales en los inicios de los noventa. La creación de perfiles públicos sin conexión con la identidad real de las personas, Los "nick name" con los que mucha gente se dió a conocer en los primeros tiempos de servicios de chat, mensajería, nombre utilizado para el correo electrónico, etc. Todo contribuyó a ir generando una dimensión ampliada del Yo, el "Digital Self" o el "Yo digital". La posibilidad de crear un perfil distinto o nuevo o soñado, para cada persona, una identidad "corregida y aumentada" fue una característica de los espácios de relación social en Internet. Este es el primer antecedente. Internet era el lugar ideal para hacer emerger un Yo, o incluso múltiples yo, que en la sociedad análoga o física no era posible.

Con eso se comienza a crear un mundo paralelo o ampliado, donde literalmente la "imaginación se toma el poder". Ya sabemos que a parte de los datos y números de cuentas bancarias, Internet es subjetividad pura. Lo que hay en los espacios sociales digitales es subjetividad objetivada. Un "usuario" se relaciona con los demás a nivel de subjetividad pura. O dicho de manera más brutal: lo que hay en esos espacios es relación de conciencias puras dialogando. Por ello, el intercambio intersubjetivo es la creación de diálogos desde "agentes" imaginados, hablando de cosas reales pero con la alta posibilidad de incorporar también elementos imaginarios. El tiempo de Internet y las redes sociales es también el tiempo de la explosión de la creación literaria.

Si bien es cierto que en el último tiempo el "perfil personal" en lugares como facebook son controlados para que la gente tenga su identidad bien definida y muy apegada a la identidad real, principalmente por la necesidad del marketing, la gente ha sabido "hackear" estas disposiciones creando perfiles distintos a la propía identidad. Tanto así que los sistemas han debido incluir campos de identificación como el de "nombres con los que se te conoce". Por lo visto, en este tiempo, hay una necesidad masiva de salir del yo formal y tener un yo ampliado, al mejor estilo de los superheroes que esconden su identidad para "luchar por la juticia".

Lo anterior por tanto, debe ser entendido como una característica del mundo actual. El punto es que ese "yo ampliado" es tan real como el yo originario. El usuario "Teniente Dan" es un actor social real, un sujeto que participa de los diálogos con las personas que tienen sus perfiles reales o ampliados... por eso debemos hablar de una hiper realidad o una realidad aumentada, ya no con dispositivos tecnológicos como las gafas 3D sino con el propio pensar y sentir de las personas. En ese sentido, si pensamos en Internet como un mundo paralelo al mundo físico, este mundo digital es una explosión multidimensional del mundo real. Es un encuentro de conciencias, y en tanto que tal, un encuentro de conciencias ampliadas.

Debe ser tomado como una corriente, además, ya que son personas de ciertos rangos etareos quienes viven esta dimensión ampliada de la realidad, y de su yo digital. Ocurre en un tiempo específico, pero hay un conjunto de actores sociales que están más propensos a entender este leguage, y a desenvoilverse en él. Pierre Levy hablo inicialmente de los usuarios de Internet como "juventud metropolitana educada". Evidentemente, este segmento se amplió con el correr de los años. Sin embargo, es posible identificar dentro de una generación a la gente que se ha adaptado a los nuevos lenguajes y ha logrado radicalizar las aristas que ofrece.

En tercer lugar, este hiperrealismo puede ser considerado como una corriente, ya que al exhibirse en ambientes preformateados, donde la cantidad de caractéres, los colores, tipografía, los backgrounds, la extensión de los textos, las condiciones para escribir muchas veces determinada por el editor (el software) que se utiliza, y hasta por el corrector ortográfico, todo ello muy ligado a una "disposición" del lector a aceptar ciertos estilos y formatos, hacen que el contenido se vaya homologando. Por poner un ejemplo, el hecho de que facebook abra en una nueva página un relato al pasar los 500 catacteres (en la navegación de PC de escritorio) hace que lo pienes bien si quieres rebasar esa cantidad en tu mensaje ya que no muchos lectores están dispuestos a seguir la lectura, habiendo tantas alternativas para leer. Esto, junto con ser un problema, determina el tipo de texto que la gente produce. Lo propio respecto de la extensión de la frase concreta, que exíge una capacidad de síntesis, cuando se escribe con un afan literario. Por ello, hay muchos relatos cortos o cuentos cortos o simplemente frases que se viralizan de manera aleatoria, sin que el escritor haya tenido la formula ex ante para lograr la viralización. Todo esto contribuye a la forja de una suerte de corriente literaria.

Cabe señalar que el concepto de hiperrealismo no se usa aquí como se usa en el arte, en el sentido de una creación que da cuenta de una copia exácta de la realidad física. La idea de hiperrealidad está referida a la idea de realidad aumentada, ligándose el concepto con el de "hiperespacio".

En cuarto lugar, este estilo contiene elementos más específicos que forman parte de la "performance" general de la "puesta en escena". Para no reescribirlo, me permito citar un texto que publiqué en el mismo facebook: "El escritor escribe un texto directamente en el formulario de publicaciones, lo publica, los lectores reaccionan, el escritor edita el texto para corregir errores o modificar algún aspecto de la redacción, la gente sigue reaccionando, y su reacción apunta a las distintas aristas a las que el texto permite aludir... cada cual con su propio rollo, con su propio estado de ánimo, apuntando a aspectos que están explícitos, implícitos o solo se pueden deducir de una lectura "infra literal", como decía el maestro Carlos Ossandón. O simplemente, asignándole una interpretación que cada cual le da según lo que finalmente leyó o creyó que decía. Algunos lectores simplemente se pronuncian con un ícono o emoticón, otros lectores comentan, y en los comentarios hay elementos cruciales que se refieren a una mirada surgida de la propia subjetividad del lector, resaltándose las "moralejas" o simplemente el aspecto que hizo que el texto inspirara el comentario. Y la reacción de los lectores le da una riqueza multidimensional a cada texto. Se molestan, se emocionan, critican a algún personaje involucrado, valoran el "acto noble" del hablante, dudan de la veracidad, asumen la veracidad por ciertos elementos contextuales, comentan cosas completamente off topic, te hacen un guiño valorando positivamente, destacan aspectos puntuales, asoman "troles" que intervienen con elementos de pura negatividad, etcétera. El escritor, en un punto del proceso, puede volver a editar el texto, para aclarar o encauzar el sentido de lo que ha publicado, en el caso que los comentarios apunten a aspectos no deseados o no planificados en la redacción... Y el texto termina afectando a un conjunto específico de lectores que la red social - con su algoritmo - permitió accedieran a él. Por ello, hablamos que tanto el escritor, con su texto, y el lector, con sus intervenciones icónicas y sus comentarios, finalmente son parte de la obra. Y todo ello en tiempo real, vale decir, donde la hora del día, la estación del año, y el acontecer local y global influyen sobremanera respecto de la lectura que se hace y la reacción que se tiene. El hablante, por su parte, hace una mezcla entre la realidad, que está contenida en su condición de "persona real" o "amigo", que habla desde un tiempo, lugar o un contexto específico y conocido o verificable; y la ficción que se permite desplegar por su propia imaginación, o simplemente por el desplazamiento o extrapolación de su propia realidad para dar sentido "político" y "estético" al texto, quedando eso en una nebulosa, a veces inquietante, a veces risible, a veces en el límite de lo plausible... que es parte de la magia de la escritura, y que hace del texto una pieza literaria y no un simple relato autobiográfico o ensayo de carácter declarativo". https://www.facebook.com/baronti/posts/10217953610011313

En este sentido, la literatura bajo el estilo del hiperrealismo mágico es una "literatura orgánica", que depende del contexto real e irreal, en la obra son protagonistas los autores y los lectores, y la evaluación de lo escrito y comentado es parte de un fluir comunicativo que queda registrado en una historia colectiva, que se expresa en un universo particular que puede o no coincidir con el universo preponderante en el que vivimos con mayor frecuencia.

Ahora bien, cuando hablamos de hiperrealismo mágico, lo hacemos pensando precisamente en que en esa hiperrealidad ocurre la magia de que el Yo digital imaginado, pero ya consolodado como un actor social actuante y concreto, aceptado por la comunidad de pares o usuarios o "seguidores", amplía su propia super realidad con una narrativa que surge de una realidad pero contienen elementos de ficción premeditada. La magia del formato digital, la imaginación empoderada y construyendo universos paralelos donde todo lo que se enuncia es cierto, pero solo en ese universo. La ecuación es bien simple: si lo que escribo en mi muro es parte de una realidad, pero he hackeado mi yo con un yo digital ampliado, y algo de esa realidad es descrito por mi conciencia que puede o no poner elementos irreales, como ocurre habitualmente cuando contamos cualquier cosa, ¿porqué no hacerlo concienctemente, haciéndonos partícipes del gesto propio de la creación literia ficcionada?. ¿Dónde está el límite?. Ahí está la magia, ya no de pretender mostrar algo extraño o casi imposible como posible, sino simplemente, dar verosimilitud a un curso posible de los acontecimientos, que son tan reales como los efectivamente reales, pero que adquieren autoridad al ser un hablante "real" el que lo enuncia ante los ojos de los lectores.

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